Piensa más, trabaja menos: el secreto de IBM
Thomas J. Watson Sr. era un simple vendedor de pueblo, pero terminó construyendo una de las compañías más poderosas del siglo XX. Cuando tomó el mando de una pequeña empresa que luego sería IBM, entendió algo que muchos empresarios aún hoy no comprenden. Las ideas mueven más que las manos.
Un día, en una reunión con su equipo de ventas, nadie tenía propuestas nuevas. Todos hablaban, pero nadie decía nada valioso. Watson se puso de pie, caminó hacia una pizarra y escribió una sola palabra en mayúsculas.
PIENSA
Y dijo, el problema con nosotros no es la falta de trabajo, es que no pensamos lo suficiente. No nos pagan por mover los pies, nos pagan por usar la cabeza.
Desde ese día, piensa se convirtió en el lema de IBM. Aparecía en las oficinas, en las fábricas, en los escritorios. Porque Watson sabía que para cambiar el mundo, primero hay que imaginar lo distinto.
Mientras otros se agotaban haciendo más, él invertía en los que sabían detenerse a cuestionar, a imaginar, a proponer. Y por eso, IBM no solo creció, IBM lideró. Porque los que se atreven a pensar, siempre terminan yendo más lejos.


